En Silvextir, las tecnologías de seguimiento como cookies, píxeles y almacenamiento local son piezas fundamentales para que nuestro sitio funcione como debe. Estas herramientas, que en esencia son pequeños fragmentos de código o archivos almacenados en tu dispositivo, permiten desde recordar tus avances en los cursos hasta mantenerte conectado sin tener que iniciar sesión cada vez. A veces, parecen invisibles, pero sin ellas la experiencia educativa sería mucho más complicada y limitada—como intentar estudiar con una página de un libro arrancada.
Las tecnologías necesarias, por ejemplo, se encargan de funciones esenciales: cuando accedes a un aula virtual y ves tu lista de tareas pendientes, es probable que una cookie esté asegurando que solo tú puedas ver esa información. Sin este tipo de seguimiento, procesos como validar tu identidad o mantener tus preferencias de idioma serían mucho más engorrosos. Además, el sistema debe recordar si aceptaste los términos de uso o si completaste evaluaciones clave; todo esto se apoya en tecnologías de seguimiento que no buscan rastrear tu actividad fuera de Silvextir, sino hacer que todo marche fluido.
En cuanto a los métodos analíticos y de rendimiento, aquí la cosa se pone un poco más técnica. Usamos herramientas que nos ayudan a medir cosas como el tiempo que tardas en terminar un módulo, qué recursos se utilizan más, o si algún video tarda mucho en cargar. Estos datos, agregados y anonimizados, nos muestran patrones: si cientos de estudiantes se quedan atascados en la misma lección, sabemos que tenemos que revisarla. También podemos ver si las nuevas funcionalidades realmente ayudan o si sólo entorpecen el flujo de aprendizaje.
Las tecnologías funcionales son como asistentes personales que, aunque no veas, están ahí para darte un empujón. Por ejemplo, si cambias la tipografía para leer mejor o seleccionas un modo nocturno, nuestro sistema recuerda esas preferencias para la próxima vez. Esto no solo es conveniente—casi se siente como si la plataforma se adaptara a ti, no al revés. Incluso ajustamos la velocidad de reproducción de los videos según tus últimas elecciones, de modo que no tengas que estar configurando todo cada vez que accedes.
La personalización, si la activas, permite que recibas sugerencias de cursos basadas en tus intereses o en los temas donde has mostrado dificultades. Por ejemplo, si te interesan mucho las matemáticas aplicadas, la plataforma puede recomendarte talleres adicionales o recursos de profundización relacionados. En el contexto educativo, esto significa que no solo recibes información genérica, sino que tu experiencia se ajusta a tu trayectoria y ritmo.
Todo esto se traduce en una experiencia más fluida y adaptada a tus necesidades. Imagina que cada vez que entras, la plataforma te da la bienvenida con los cursos que tienes pendientes, ajusta el brillo de la pantalla para cuidar tu vista en sesiones largas y recuerda los temas que más te interesan. Sin estas tecnologías, tendríamos una plataforma fría y rígida, incapaz de acompañarte en el proceso de aprendizaje en línea. Así, lo que buscamos es que la tecnología esté a tu servicio, sin que tengas que pensar demasiado en ella y sin que se convierta en un obstáculo.
Entendemos que cada persona tiene derecho a decidir cómo se usan sus datos, y eso incluye el control sobre las tecnologías de seguimiento en Silvextir. Las normativas de privacidad, como la Ley de Protección de Datos Personales, nos obligan —y con gusto lo hacemos— a respetar tus elecciones y a darte herramientas claras para gestionarlas. No queremos que sientas que pierdes el control al estudiar con nosotros, así que aquí te explicamos cómo puedes tomar las riendas.
En Silvextir, el tratamiento de los datos recogidos mediante tecnologías de seguimiento se realiza bajo un marco más amplio de privacidad. Esto incluye políticas de retención: por ejemplo, los datos de acceso a la plataforma se conservan durante seis meses, tras los cuales se eliminan automáticamente salvo que existan motivos legales para conservarlos más tiempo. Los datos analíticos agregados pueden mantenerse hasta dos años para permitir estudios longitudinales sobre la mejora educativa, pero siempre de manera anonimizada y sin posibilidad de identificar a usuarios individuales.
La seguridad es un compromiso constante. Aplicamos medidas técnicas como el cifrado de datos en tránsito y en reposo, autenticación robusta y revisiones periódicas de las configuraciones de seguridad en los servidores. Además, el acceso a la información está restringido solo al personal de Silvextir que realmente lo necesita para su trabajo diario, y existe un sistema de auditoría interna para detectar accesos no autorizados.
En cuanto a la integración de datos, a veces combinamos la información obtenida por tecnologías de seguimiento con otros datos, como tus calificaciones o el historial de participación en foros. Esto permite, por ejemplo, identificar patrones de estudio efectivos o enviar recordatorios personalizados. Siempre que se realiza este tipo de combinación, se aplican reglas estrictas de minimización y anonimización cuando es posible.
Cumplimos con las normativas aplicables a la educación en línea, como la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares y, en su caso, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea. Esto significa que tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición están garantizados, así como la transparencia sobre el uso que damos a tus datos.
Para usuarios internacionales, aplicamos medidas adicionales según la región. Por ejemplo, si accedes desde la Unión Europea, implementamos procesos para cumplir con el RGPD, incluyendo la transferencia segura de datos y el respeto a solicitudes específicas de privacidad. En otras regiones, adaptamos nuestras prácticas conforme a las leyes locales, asegurando siempre un nivel adecuado de protección.
En ocasiones, permitimos la presencia de socios seleccionados en el sitio de Silvextir. Estos pueden incluir proveedores de análisis de tráfico, herramientas para mejorar la interacción en tiempo real y servicios de alojamiento de videos educativos. Por lo general, antes de integrar a cualquier tercero, evaluamos cuidadosamente su compromiso con la privacidad y la seguridad de los datos.
La política de uso de datos de Silvextir no es un documento estático. La revisamos al menos una vez al año, pero también cada vez que hay cambios importantes en las tecnologías que empleamos o en la regulación aplicable. Si notamos que alguna práctica deja de ser relevante o que una nueva herramienta requiere ajustes, no dudamos en actualizar la política para reflejar la realidad.
Al realizar modificaciones, notificamos a los usuarios a través de mensajes visibles en la plataforma y, en ciertos casos, mediante correos electrónicos directos. Normalmente, estos avisos se envían con al menos una semana de antelación para que tengas tiempo de revisar los cambios antes de que entren en vigor.
Si deseas comparar versiones anteriores de la política, te ofrecemos acceso a un historial de revisiones dentro del área de privacidad del usuario. Así puedes ver exactamente qué cambió y cuándo, lo que creemos aporta transparencia y confianza.
Los cambios entran en vigor en la fecha indicada en la notificación. Si continúas usando Silvextir después de esa fecha, entendemos que aceptas la nueva versión. Pero si tienes dudas o inquietudes, puedes revisar los detalles antes de seguir utilizando nuestros servicios.
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